Las habilidades sociales son
recursos para los comportamientos sociales que facilitan la integración de las
personas en un grupo humano, la participación eficaz en las relaciones con
otras personas.
Su desarrollo y entrenamiento
es de especial importancia en la evolución de la madurez social desde las
primeras edades, es decir en el hogar, ya que prepara a la persona para la
complejidad de las interacciones humanas y previenen disfunciones en la
convivencia.
Muchas de las dificultades en
la interacción social es la pasividad y la agresividad dos estados emocionales
extremos, están mediatizadas por la carencia de estas habilidades, de tal forma
que el alumnado que se comporta de forma pasiva en las escuelas no es capaz de
expresar sus sentimientos, deseos y opiniones. No defienden sus derechos y
probablemente los demás se aprovecharán de su estado indefenso.
En cambio, el alumnado agresivo
sólo se preocupa de lo que le interesa, sin tener en cuenta las opiniones,
deseos y sentimientos de las demás personas. Tienden a humillar y aprovecharse
injustamente de los demás.
En definitiva, las personas sin
habilidades sociales no tienen recursos para establecer relaciones
interpersonales satisfactorias.La mejor forma de restablecer
las relaciones humanas, para un tratamiento educativo en conflicto, se debe
comenzar por un entrenamiento en habilidades sociales.
"EMPECEMOS DESDE EL HOGAR PARA EVITAR LA VIOLENCIA"
El docente es la persona que forma, ayudando a
sacar del interior de cada uno lo mejor que lleva dentro, como lo hizo Sócrates
en su momento. Esto no se puede hacer ni imponiendo, ni simplemente informando,
sino razonando, dialogando y deliberando, como lo hizo nuestro señor
Jesucristo.
Entonces de
que debemos convencernos, de que la
enseñanza, es una actividad fuertemente vocacional, o la posición de nuestros
colegas que ponen el énfasis en la idea
de la profesión.
En este
contexto, surge entonces la incertidumbre que lleva a preguntarnos: ¿Qué es más
importante vocación o profesión? Hoy la función mediadora del docente y la
intervención educativa, implica tener una actitud innovadora y positiva día
tras día, ya que lo único permanente es el cambio, convirtiendo los grandes
pilares de la educación en acciones concretas en las aulas, brindando a los
estudiantes espacios para pensar y ser críticos y creativos, en donde no
solamente importe saber más sino descubrir que podemos vivir mejor con menos
cosas, que interesa más cultivar a la persona, el “ser” que el “tener”,
concibiendo un estilo de vida más humano centrándolo en la calidad de las
relaciones y en la solidaridad más que en el individualismo competitivo que ha
prevalecido hasta este momento.
Hoy no puede
subsistir en el mundo de la enseñanza más que la persona con una vocación
a toda prueba. La vocación no es un propósito,
es algo que está dentro de nosotros mismos una fuerza irresistible.
La profesión es el resultado de una elección racional
y consciente de acuerdo a una necesidad social o tendencia.
Podemos decir; un trabajo bien hecho es obra de
alguien a quien le gusta lo que hace.
Es difícil definir claramente lo que significa felicidad, pero casi todo
lo que hacemos, es con el fin de lograrla y aumentarla o para evitar o y
disminuir la infelicidad y de allí se dice que la felicidad es una condición
emocional.
En nuestras manos está aprender a ser más felices o infelices de acuerdo
a como manejemos el estado emocional, es una condición que está dentro de cada
uno de nosotros.
Son momentos en los que no nos estamos comparando
con nadie ni pensando en todo lo que no tenemos sino estamos aceptando la
condición de confort para ser felices.
Simplemente estamos disfrutando del momento, con una sensación de
bienestar y tranquilidad que nos llega desde adentro.
En ese momento nosotros estamos bien, percibimos
ese bienestar general y lo disfrutamos plenamente, porque estamos en paz con
nosotros, nuestro subconsciente se predispone hacer feliz.
Esto no significa que sólo podemos ser felices si
no tenemos problemas, la vida es un conjunto de problemas que nos ayudan a
encontrar la felicidad y si la tenemos a mantenerla.
Si nos sentimos bien con nosotros mismos y desarrollamos una actitud
adecuada, podemos solucionar los problemas, vivir los momentos dolorosos y
seguir adelante.
Es decir, cuando nos sentimos a gusto y
acompañados, aun estando solos, con un sentimiento de plenitud, bienestar y paz
interior, viviendo la satisfacción personal de ser quienes somos, la felicidad
es como el amor a veces ríes a veces lloras .
LA VIDA NO ES UN DEBER, Y LA FELICIDAD NO ES UNA
IMPOSICIÓN.
En esta era digital la noción de
modernidad entendida como un mejoramiento en las condiciones de vida de la
humanidad, ha generado un desafío en las
escuelas y en las familias, en materia de educación y de cultura, deberíamos
combinar razonablemente la tecnología, con el humanismo, la modernidad
con democracia y equidad social.
La tecnología no es mala su aporte en
todos los campos ha generado bienestar, la parte negativa es como lo usan,
sobre todo los adolescentes, sin control o supervisión de un adulto, pude
generar una dependencia y eso es lo que no se quiere.
La educación es una pieza clave para el
desarrollo armónico de una sociedad y, al mismo tiempo, el principal vehículo
para lograr una mayor igualdad de oportunidades de los seres humanos, para
alcanzar mejores estadios de bienestar y de progreso. La educación ha sido, por
tanto, una de las prioridades más altas de la sociedad y del Estado.
En la última década, en la que se han
cruzado los umbrales de un nuevo siglo, hemos presenciado una auténtica
revolución tecnológica de la comunicación y de la información que ha llevado a
nuestra generación a hablar del inicio de una «era digital», es decir, de una
época en la que la informática y la telemática están produciendo
transformaciones en los patrones tradicionales de los procesos productivos, de
la ciencia, la industria, el comercio, y, en general, de toda la actividad de
las organizaciones humanas.
Acompañemos a nuestros hijos en esta nueva forma de vivir
Hoy en día, el sistema obliga a ambos a trabajar y cuando llegan a casa están
agotados, así que la forma más fácil para distraer a un niño, es por medio de
la tecnología; una Tablet, el celular, etc. Esa es una de las razones por las
cuales la infancia ya no se disfruta como antes.
Es verdad que los juegos
estimulan la creatividad de los niños y es muy importante que se desarrolle
porque es lo que ayuda a resolver los problemas. Eso se pierde antes de tiempo
porque al tener acceso a las redes sociales, los niños ven lo que los
adolescentes hacen y, por desgracia, un niño siempre va a querer ser como un
adulto, usted es su modelo, recuérdelo siempre lo que usted haga él lo hará.
Empiezan a ver lo que socialmente es aceptado y eso desprende el deseo de “yo
también quiero crecer”, situación que es normal porque recordemos que a las
niñas desde chicas las enseñan a jugar a ser mamás y los niños juegan a ser
adultos, así que es normal que busquen querer ser como ellos. El problema es
que en lugar de afrontarse con esa etapa poco a poco, empiezan a tener contacto
desde las redes sociales a una corta edad, donde el artista que les gusta,
muestra ciertos comportamientos y actitudes que buscan imitar. Hace unos años
no podías seguir el día a día de las celebridades, te tenías que conformar con
la información que te daban los medios de comunicación.
A los papás también les conviene tener hijos más independientes que
dependientes. Un niño que todavía está viviendo su infancia ad hoc, es un niño
que depende de los padres, necesita que estén al pendiente de él y de sus
necesidades. Un niño que ya es capaz de sentarse solo para hacer la tarea
porque sabe cómo conectarse a Internet y a las redes sociales, es un niño más
independiente.
Pero, se exponen a situaciones de riesgo que son normales en la etapa de
la adolescencia; tenemos niños alcoholizándose a los diez años o niñas siendo
mamás a los trece años, porque con poca información decidieron empezar a tener
una vida sexual, imitando lo que encuentran en el internet por eso los padres
tienen que estar pendiente de lo que sus hijos observan.
Si los adultos no controlan lo que sus hijos hacen en el internet que
futuro les espera a estos jóvenes, pero
para que el futuro sea el correcto, los jóvenes necesitan padres que les ayuden
a forjarlo. Los niños son el reflejo de nuestra sociedad y, por lo tanto, de
nosotros mismos. Recuerda; Un adulto problemático fue un niño desatendido.
QUE DIFÍCIL LA TAREA DE SER PADRES EN ESTOS TIEMPOS
En la
actualidad las relaciones a larga
distancia no son un tema desconocido y mucho menos impracticable,
pues muchas parejas optan
por este modo para mantener un contacto amoroso a pesar de encontrarse en puntos
distintos en el mundo.
Vivimos en una sociedad dinámica, marcada por los
avances de la ciencia y la tecnología. La superación de las fronteras, la
comunicación y el conocimiento de culturas provoca, a su vez, una mayor
movilidad social que permite el desarrollo de sentimientos en entornos lejanos
a los originarios de cada individuo.
Pero estaremos preparados para salir corriendo tras
él o ella, sin saber cómo son realmente, valdrá la pena arriesgar su confort,
va a depender de cuan dispuestos estén para llevar adelante este tipo de
relación. Sabiendo cuan duro será este tipo de relación, para no salir
lastimado, dependerá de las estrategias utilizadas, la implicación y compromiso
de ambos.
Si muchas veces cuando tenemos a nuestra pareja al lado se nos hace
difícil mantener la confianza.
Pero no se desanime hay parejas que han logrado romper las barreras de
la distancia y el tiempo, hoy son felices.
Comenzaré diciendo esta frase; “Conoce al
enemigo y conócete a ti mismo” y tendrás una victoria asegurada. Si desconoces
a tu enemigo pero te conoces a ti mismo, tu chance de ganar o perder son iguales.
Si no te conoces ni a ti, ni a tu enemigo, ten la seguridad que tendrás la
derrota asegurada.
Estos puntos son fundamentales para juagar a la
guerra o jugar al amor, nada es imposible solo hay que estar preparado; psicológicamente,
biológicamente, anímicamente, etc.
De pronto nos encontramos en el escenario, conocemos
nuestras estrategias ya la estudiamos muchas veces, como el arte de seducir en
la educación, el maestro, uno de los pilares es el que se encarga de seducir
con sus estrategias previamente planificadas a las personas presentes, engancharlos,
hacerlos suyos. Lo mismo sucede en la guerra y el amor, en el primer caso por
el hecho de que la guerra implica combatir para doblegar a algo o a alguien,
generando en casi su totalidad la muerte del oponente al tiempo que el amor
debe atraer y hacer suyo a esa persona amada.
Los
enamorados todo el tiempo elaboran intrigas en sus cabezas, analizan detalles
triviales, gestos, frases dichas por la mitad. Ensayan frente al espejo.
Memorizan guiones que luego olvidan, fatal, termino el amor.
La
mayoría de las veces sus movimientos fracasan. Y en otras ocasiones suelen
ignorar cómo lograron el triunfo. Sin embargo, siempre utilizan planteos
tácticos para alcanzar el objetivo, llevarse a su amada.
Los
soldados hacen lo mismo conocen su campo de batalla lo estudian una y otra vez,
cuales son los puntos débiles, ensayan sus combates en sus cabinas, memorizan
sus mapas, coordenadas, etc. Saben que un error es fatal, su objetivo es la
victoria avasallar al enemigo ponerlo a sus pies. Para gritar victoria.
Para
el chino Sun Tzu; un extracto de su libro:
"Toda guerra se basa en el engaño. Por
ende, cuando esté en condiciones de atacar, finja incapacidad. Cuando realice
movimientos de tropas, finja inactividad. Cuando esté cerca del enemigo, hágale
creer que está muy lejos. Cuando esté lejos, hágale creer que está cerca.
Disponga de señuelos para despistar al enemigo.”
Entonces
podemos decir, que la guerra del amor también se basa en el engaño. Por ejemplo;
Las discotecas están repletas de gente que supuestamente van a “bailar”, será cierto
o van preparados para conquistar. Miles de compañeros de facultad, simulan
encontrarse para “estudiar”, será cierto o para conquistar, total el escenario
está estudiado en ambos casos y por ambos. Pocos hombres se acercan a las damas
preguntándoles como primer paso:”¿quieres acostarte conmigo?”. Siempre inventan
alguna excusa para llegar a ese punto. Que es el objetivo ¡ganar!
En
definitiva, el amor es guerra. Y ya va siendo hora de que reconozcamos que
vivimos en combate permanente. Solo que en el amor no vale todo, seamos
cuidadosos con nuestras estrategias podemos salir lastimados o lastimar.Buena suerte.....