viernes, 23 de noviembre de 2012

¿QUÉ NECESITAN NUESTROS NIÑOS Y NIÑAS PARA UN DESARROLLO INTEGRAL?

La concepción holística del desarrollo infantil integral es la mirada en  el desarrollo emocional. El niño tiene una imperiosa necesidad de ternura, de protección y de atención.
Las familias y los adultos responsables, que se relacionan con el niño y la niña asumen un rol determinante en su crianza proveyéndoles cuidado, afecto, estímulo, valores y la protección necesaria.
Sostenemos que las oportunidades de desarrollo de los niños de nuestro país aumentan exponencialmente cuando son acompañadas y favorecidas por políticas públicas de carácter multidisciplinario e intersectorial que favorezcan el acceso de las familias a recursos, conocimientos y servicios de atención de calidad.
El desarrollo infantil integral suele definirse a través de los cambios que los niños atraviesan en términos físicos, cognitivos, emocionales y sociales que los habilitan a una vida autónoma y plena.
Un niño espera en función de lo que ya recibió. Las nuevas experiencias son vividas a partir de estos modelos dados por experiencias anteriores.



lunes, 19 de noviembre de 2012

ENTENDIENDO A MI ADOLESCENTE


 
El adolescente de hoy se enfrenta a realidades que quizás usted y yo no tuvimos que vivir, entre algunas: la proliferación de las enfermedades venéreas, la invitación masiva y compulsiva hacia una sexualidad irresponsable, la sobre exposición a conductas compulsivas y consumistas.

Probablemente, a usted y a mí nos decían cuando éramos adolescentes que estudiáramos para conseguir un buen esposo(a) y para que pudiéramos educar bien a los futuros hijos. Como hombre, quizás desde adolescente le metieron en la cabeza la idea que debía prepararse para asumir a una familia. Al adolescente de hoy no. A ellos y ella les invitamos a consumir, a buscar poder, a probar experiencias, a vivir la vida… no importa cómo ni a qué costo. Sería ingenuo pensar que esto no les sucede a los chicos y chicas que asisten a la iglesia…Error!

Conozco muchas historias, entre esas la mía; de jóvenes que desde muy pequeños fueron criados en ambientes de iglesia, que iban a la escuelita dominical, que sirvieron en algún ministerio de la iglesia y que en algún momento no soportaron la presión y decidieron probar….

El mismo Jesús pedía al padre en su oración: “Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque tuyos son… ya no estoy en el mundo pero estos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre Santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre… leamos a “(San Juan 17: 9-16)

No podemos criarles en el pensamiento de que están exentos a las tentaciones, más bien debemos enseñarles a fortalecerse en sus debilidades y a vencer con el bien el mal.

Uno de los factores que más afecta la relación de los padres/madres con sus hijos adolescentes es la poca capacidad de empatía que podemos desarrollar los adultos. Pareciera que cuando pasamos al grado de padres/madres olvidamos por completo lo que se vive y se siente como adolescente.

Para poder entender a su adolescente, primero usted tiene que hacer las paces con el adolescente que usted fue. Esto implica hacer una revisión de su paso por la adolescencia.

Las crisis adolescentes requieren de tolerancia, esto debido a que en muchos casos, el desarrollo del adolescente provoca tensiones en personas que tuvieron pasos atropellados en su propia adolescencia y que terminan afectándose al verse rodeados de jóvenes en resplandeciente estado de adolescencia.

Todos conservamos algo de adolescentes en nosotros. Muchos al devolverse a esta etapa, recuerdan con dolor o alegría sus experiencias.

¿Será que acaso son ellos los responsables de lo que usted /yo vivimos y por eso tenemos que hacerles pagar?
 





 

 

viernes, 9 de noviembre de 2012

APRENDIENDO A SER PADRES

El ser humano pasa en su recorrido como sujeto por distintas etapas en las que juega un papel muy importante en cada una de  ellas, teniendo unas obligaciones y también unos derechos. En la etapa adulta quizá se decida a vivir la experiencia de ser padre o madre para lo cual debe considerar que esta situación requiere un cambio de mentalidad y comportamientos si se plantea abordarla con responsabilidad. El padre o madre entran en una nueva etapa que va a marcar el resto de su vida y por ello abordarla supone cambiar su forma de plantearse la vida.
La familia debe ser un núcleo fuerte y bien consolidado para asumir la crianza, formación y educación de los hijos. Podemos considerar que la paternidad comienza en los nueve meses de embarazo, un periodo único repleto de ilusiones expectativas, preocupaciones, temores y cambios de todo tipo.
Durante el periodo de gestación se inicia la construcción de la relación afectiva de los padres con el hijo y son múltiples las fantasías que se experimentan alrededor de su nombre, su aspecto y sus virtudes.  A medida que los padres especulan sobre estos temas van asimilando progresivamente su nueva condición.
El trabajo de padres es sin duda  el más hermoso, generoso y gratificante pero al mismo tiempo el más complejo y sufrido y los padres lo tienen que afrontar con la preparación de la que disponen y lo que han aprendido ya que muchos padres y madres no  saben  cómo actuar y resolver las situaciones con sus hijos.
Esta claro que todos los padres desean lo mejor para sus hijos pero no solo depende del trabajo que ellos  hagan como padres sino de otros muchos factores que le ayudaran o dificultaran en su función.
Hoy en día  la mayoría de padres empiezan cargados de dudas sobre la manera más adecuada de educar a los hijos y estas dudas vienen de que la mayor parte de nosotros nunca hemos recibido lecciones sobre el desarrollo infantil, de la importancia de la autoestima, de cómo crear y desarrollar  hábitos saludables. De ahí la importancia  que tiene la confianza en sí mismo a la hora de ser padres. ¿Qué papel desempeña el padre y la madre en la educación y desarrollo de un niño?





lunes, 29 de octubre de 2012

¿SE PUEDE CONOCER A LOS DEMÁS?

El ser humano, que vive tanto en un mundo exterior como en uno interior, es un instrumento de aquella creatividad cósmica.
Para una buena convivencia no basta con conocerse a uno mismo, hay que conocer a los demás. Hay que conocer sus gustos, sus preferencias personales. Para conocer hay que observar, hay que escuchar, hay que saber interpretar los datos.
La situación se asemeja a dos espejos frente a frente, el corazón y el mundo, en tanto que el reflejo original viene de otra fuente, la Fuente Divina. Pero la elección parece residir en uno de los espejos, el corazón humano.
Los seres humanos tenemos la capacidad de proyectar cualidades sobre las cosas. Un osito de peluche de fabricación masiva y bajo costo, se transforma en un objeto de amor al ser cualificado por el afecto del corazón de un niño. Las cosas pierden o ganan importancia para nosotros en la medida que son cualificadas con propiedades cuya fuente inmediata es el corazón humano.
Si el corazón asume las cualidades de todo lo que lo atrae, su atracción hacia la materia densa del mundo da por resultado un reflejo limitado de la Realidad Divina. En el peor de los casos, el involucramiento del corazón con los aspectos puramente físicos de la existencia dan por resultado las compulsiones familiares del ego: sexo, riqueza, y poder.
Tenemos que ser, sencillamente, nosotros mismos. Las personas más allegadas pueden comunicarnos de mil maneras que somos algo muy especial para ellas. Pero eso sólo habla de su actual disposición respecto a nosotros, y sólo debemos estar agradecidos por su compañía, pero no por su cumplido. En el mismo instante en que nos sintamos halagados perderemos nuestra libertad, porque en adelante no dejaremos de esforzarnos para que no cambien de opinión.
El ser humano casi siempre trata, consciente o inconscientemente, de sintonizar con las reacciones de los demás y marchar al ritmo de sus exigencias.
Amar a las personas es morir a la necesidad de las mismas, es consciencia, comprensión y sensibilidad, pero esta forma de vida sólo puede surgir de la espiritualidad.


Amar es penetrar en la otra persona y fundirse en ella. En ese acto uno conoce y se conoce a sí mismo, conoce a toda la humanidad -y a la vez no “conoce” nada. Si tenemos en cuenta que el amor únicamente brota de la espiritualidad, que es consciencia, conocimiento y obras adecuadas, podemos decir, con acierto, que el amor es la única forma que existe de conocimiento.



jueves, 25 de octubre de 2012

APORTES DE LA EDUCACION PARA LOGRAR UNA CULTURA DE PAZ

La educación es un instrumento valioso para la transformación humanizadora de la sociedad no es precisamente porque permite la adquisición de conocimientos disciplinares, sino sobre todo porque auspicia formas de relacionarse unos con otros desde la generosidad inequívoca, desde la emoción y desde los sentimientos más profundos del ser humano.

Por ello que la educación no sólo favorece el desarrollo integral de las personas sino que debe posibilitarles la búsqueda de alternativas a las problemáticas mundiales a través de la adquisición de los conocimientos pertinentes que aportan los saberes disciplinares; la construcción de valores compartidos y la creación de espacios relacionales que impulsen la acción social que su responsabilidad ciudadana les exige desde la resolución no violenta de los conflictos.

 Es por eso que la educación para la cultura de paz se define como el proceso global de la sociedad, a través del cual las personas y los grupos sociales aprenden a desarrollar conscientemente, la totalidad de sus capacidades, actitudes, aptitudes y conocimientos para conseguir cada una de las metas que conforman la Cultura de Paz.

La educación necesita de aprendizajes innovadores que se abran a la problemática del mundo y preparen a las generaciones jóvenes para enfrentarlos de manera creativa y constructiva.





domingo, 7 de octubre de 2012

VIVIR EN LA VERDAD O EN LA MENTIRA

Vivir en la verdad  es, la renuncia a sí mismo. Es echar  de nuestra vida la mentira. No sólo la mentira llamada «piadosa», se trata de esa gran mentira que es vivir engañándonos a nosotros mismos.
Vivir en la verdad es,  ser fiel a tus propias convicciones, a tus proyectos. Es sufrir por decir y hacer lo que consideramos verdadero aún cuando la inmensa mayoría vaya contracorriente. Decir una verdad en un ambiente donde se vive en la mentira es doloroso, pero intentar vivir en la verdad en un ambiente donde se vive mucho en la mentira es heroico.
La verdad no es una abstracción filosófica desarraigada de nuestra existencia cotidiana, es el camino que se va abriendo a fuerza de las pequeñas verdades que van tejiendo la Verdad en que deseamos vivir.
La verdad duele y vale sacrificio. La mentira es fácil y alivia el dolor del momento. Pero quien se sacrifica por la verdad siente una gran liberación por dentro y se sacude de un gran peso por fuera. Pero el que vive en la mentira luego del alivio momentáneo, carga con el peso de la doble cara hasta que reconoce con  vergüenza que mintió.
Probemos: mañana cuando salgamos de nuestra casa, o mejor, antes de salir de ella, hagamos el propósito de intentar ser transparentes, es decir: lo que pensamos, y hacer lo que decimos y pensamos, si consideramos que lo que pensamos, decimos y hacemos es bueno y verdadero.
Si mientras usted lee esta reflexión ha comenzado a pensar que hacer; en su trabajo, en su familia, en su escuela, o en la calle le resulta difícil, muy difícil, casi imposible, entonces usted podrá comenzar a considerar que vive en una sociedad en que para vivir hay que mentir.



"FRANCISCO DE ASÍS EJEMPLO DE RENUNCIA A SÍ MISMO"




viernes, 28 de septiembre de 2012

IMPORTANCIA DE LA LECTURA

Se reconoce a la lectura “como un proceso interactivo de comunicación en el que se establece una relación entre el texto y el lector, quien al procesarlo como lenguaje e interiorizarlo, construye su propio significado. en este ámbito, la lectura se constituye en un proceso constructivo al reconocerse que el significado no es una propiedad del texto, sino que el lector lo construye mediante un proceso de transacción flexible en el que conforme va leyendo, le va otorgando sentido particular al texto según sus conocimientos y experiencias en un determinado contexto.”
Desde esta perspectiva, el acto de leer se convierte en una capacidad compleja, superior y exclusiva del ser humano en la que se comprometen todas sus facultades simultáneamente y que comporta una serie de procesos biológicos, psicológicos, afectivos y sociales que lo llevan a establecer una relación de significado particular con lo leído y de este modo, esta interacción lo lleva a una nueva adquisición cognoscitiva.
Desde esta concepción constructivista, la lectura se convierte en una actividad eminentemente social y fundamental para conocer, comprender, consolidar, analizar, sintetizar, aplicar, criticar, construir y reconstruir los nuevos saberes de la humanidad.